Escaras (úlceras por presión): cómo prevenirlas y cuándo consultar
Publicado el 08/10/2026 · Equipo editorial de BienCuidar
En resumen: Las escaras se previenen aliviando la presión: cambiar de posición seguido, revisar la piel todos los días, mantenerla limpia y seca, y comer y tomar líquido suficiente. Una zona roja que no se aclara al presionarla ya es motivo de consulta.
Una escara es una herida en la piel que aparece cuando una parte del cuerpo queda apoyada demasiado tiempo contra la cama o la silla. La presión corta la llegada de sangre a esa zona y la piel se daña. También se las llama úlceras por presión, úlceras de decúbito o lesiones por presión. Las más avanzadas tardan en curarse y pueden infectarse, a veces de forma grave. Por eso lo que más ayuda es prevenirlas y detectarlas temprano.
Quién tiene más riesgo
Según MedlinePlus, el riesgo es mayor si la persona:
- pasa la mayor parte del día en la cama o en una silla, moviéndose poco;
- no puede cambiar de posición sin ayuda;
- tiene incontinencia de orina o de materia fecal;
- come poco o está desnutrida, o tiene un peso muy bajo o sobrepeso;
- tiene menos sensibilidad en alguna parte del cuerpo;
- tiene diabetes o una enfermedad de la circulación;
- tiene Alzheimer u otra enfermedad que afecta el estado mental;
- tiene la piel frágil o es de edad avanzada.
Dónde aparecen
En las zonas donde el hueso está cerca de la piel: el cóccix y los glúteos, las caderas, los talones y los tobillos, los codos, los hombros y los omóplatos, la columna, las rodillas, la parte de atrás de la cabeza y las orejas.
Cómo prevenirlas
Cambiar de posición
- En la cama, cambiarla de posición cada 1 a 2 horas, según MedlinePlus. El equipo de salud puede indicar otra frecuencia según el caso.
- En la silla o la silla de ruedas, que cambie el peso de lugar (inclinarse hacia adelante, a un lado y al otro) cada 15 a 20 minutos.
- No arrastrarla para moverla, subirla o bajarla de la cama: el roce lastima la piel. Hay que levantarla o usar una sábana para deslizarla. Si no sabés cómo hacerlo sin lastimarla ni lastimarte, pedile a un enfermero o a un kinesiólogo que te enseñe.
- La cabecera, no más alta de 30 grados, salvo otra indicación, para que el cuerpo no se deslice hacia abajo.
- Cada cambio de posición es una buena ocasión para mirarle la piel.
Almohadas, colchón y almohadones
- Colchón de espuma, de gel o de aire, y un almohadón de espuma o de gel en la silla.
- De costado: una almohada entre las rodillas y otra entre los tobillos.
- Boca arriba: una almohada debajo de las pantorrillas, para que los talones queden en el aire. No poner almohadas debajo de las rodillas, porque cargan los talones.
- No usar almohadones con forma de rosca o aro. Reducen la circulación de la zona.
- Sábanas secas, lisas y sin arrugas, y nada olvidado en la cama.
La piel
- Revisarla todos los días, de pies a cabeza, con atención a las zonas de hueso. En las pieles oscuras el enrojecimiento se nota menos.
- Lavar con esponja o paño suave, sin frotar fuerte. Evitar los jabones fuertes y el talco.
- Usar crema humectante y protectores de la piel según lo que indique el profesional.
- Después de cada vez que orina o defeca, limpiar enseguida y secar bien. Si hay incontinencia, en esta nota explicamos cómo cuidar la piel.
- No masajear la piel sobre una zona lastimada ni alrededor: puede dañarla más.
- Ropa sin costuras gruesas, botones ni cierres en las zonas de apoyo, que no apriete y que no quede arrugada debajo del cuerpo.
Comida y agua
La piel necesita calorías y proteínas suficientes, y agua todos los días. Si come poco o baja de peso, consultá: el médico puede revisar la alimentación. Para ayudarla a tomar más líquido, mirá nuestra nota sobre deshidratación en adultos mayores.
Las escalas de riesgo: Braden y Norton
Los enfermeros y los médicos tienen cuestionarios para estimar el riesgo de escaras. Dos de ellos son la escala de Braden y la escala de Norton. Una revisión sistemática de 2006 encontró que la de Braden es la mejor validada y que las dos predicen el riesgo mejor que el juicio clínico solo.
Pero una escala no previene nada por sí misma. Puede ayudar a que los cuidados sean más intensos y ordenados, pero ni esa revisión ni otra de Cochrane, de 2019, encontraron pruebas firmes de que usarla reduzca, por sí sola, la cantidad de escaras. Lo que previene es el cuidado de todos los días.
Si tu familiar está internado o vive en una residencia, podés preguntar si evaluaron su riesgo de escaras y qué medidas toman: cada cuánto lo cambian de posición, qué colchón usa y quién le revisa la piel. Son buenas preguntas para la lista de visita a un geriátrico.
Señales de alerta
Las primeras señales son:
- una zona roja que no se pone blanca al presionarla con el dedo;
- una zona más caliente que el resto, o la piel esponjosa o dura;
- piel que se pela, una ampolla o una herida abierta.
Consultá con el médico si notás una llaga, un enrojecimiento o cualquier cambio en la piel que dura más de unos días, que duele, está caliente o empieza a supurar.
Consultá de inmediato si aparece una ampolla o una herida abierta, o si hay signos de infección:
- mal olor;
- pus;
- enrojecimiento, dolor, calor o hinchazón alrededor;
- fiebre.
No cures una herida abierta en casa sin indicación. El tipo de limpieza y de apósito depende de qué tan profunda sea, y lo indica el profesional. Las escaras leves suelen curarse con buenos cuidados; las profundas son más difíciles de tratar y pueden tardar mucho.
Si es afiliada a PAMI
PAMI da camas ortopédicas a quienes necesitan estar en cama, por un tiempo o de forma permanente, y no pueden cambiar de posición por sus propios medios. El trámite lo puede hacer la persona, un familiar o un apoderado. También lo puede iniciar el médico con una Orden Médica Electrónica: en ese caso, la familia no tiene que hacer nada más.
Si las escaras aparecen después de una internación, la guía qué hacer con el alta hospitalaria repasa qué cubren PAMI y las obras sociales en casa.
Esta nota es información general. Ante cualquier cambio en la piel, consultá con el médico o con el equipo de enfermería.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que cambiar de posición a una persona en cama? MedlinePlus recomienda cada 1 a 2 horas, pero el equipo de salud puede ajustar la frecuencia según cada caso.
¿Sirven los almohadones con forma de rosca? No, porque reducen la circulación de la zona y pueden favorecer las lastimaduras.
¿Se puede masajear una zona enrojecida? No conviene masajear la piel sobre una lesión ni alrededor, porque puede dañarla más.
¿Una escara puede ser grave? Sí, las avanzadas pueden infectarse y algunas infecciones ponen en riesgo la vida, por eso hay que consultar ante las primeras señales.
Fuentes
- MedlinePlus en español – Úlcera por presión (tema de salud) (consultado 2026-10-08)
- MedlinePlus en español – Prevenir las lesiones por presión (revisado 2026-04-09)
- MedlinePlus en español – Cómo cuidar las úlceras de decúbito (revisado 2026-06-04)
- MedlinePlus en español – Voltear a los pacientes en la cama (revisado 2025-10-19)
- Pancorbo-Hidalgo PL y otros – Risk assessment scales for pressure ulcer prevention: a systematic review. J Adv Nurs 2006;54(1):94-110 (PMID 16553695) (2006-04)
- Moore ZEH, Patton D – Herramientas de evaluación de riesgos para la prevención de las úlceras por presión (revisión Cochrane CD006471, resumen en español) (2019-01-31)
- PAMI – Camas ortopédicas (consultado 2026-10-08)
La información de este artículo es general y no reemplaza la consulta con profesionales.